¿Por qué los periodistas debemos ser optimistas?

Esta semana hemos presentado el libro ‘Optimismo para periodistas’ en el FNAC de la Illa de Barcelona, de la mano de la editorial UOC. Nos acompañaron amigos, conocidos, familiares, periodistas y comunicadores interesados en reflexionar sobre el presente de nuestra profesión.

Momento de la presentación del libro 'Optimismo para periodistas' / Pep Herrero

Miquel Pellicer y Marta Franco, autores del libro, junto al periodista Ismael Nafría (derecha), durante la presentación del libro ‘Optimismo para periodistas’ / Pep Herrero

Tuvimos la suerte de tener como ponente a Ismael Nafría, director de innovación digital del Grupo Godó y escritor especializado en internet y medios digitales, que abogó por la apuesta de los medios hacia el formato móvil ante el creciente consumo de la información a través de estos dispositivos.

Del mismo modo, también apuntó algunos de los retos que todavía tienen los medios de comunicación tradicionales en España como el de innovar con nuevos modelos de negocio. “La publicidad y los muros de pago son vías que tenemos que trabajar pero, aunque la situación no es fácil, existen motivos para ser optimistas”.

“Nunca se ha consumido tanta información como ahora”, añadió.

12 razones para ser optimistas

Durante el acto respondimos a la pregunta de por qué a pesar de la crisis de la profesión tenemos que ser optimistas. Estas son algunas de las conclusiones:

  1. Se abre paso una generación emprendedora. Se han lanzado más de 390 medios de comunicación desde el 2008. JotDown, Porcentual.es, Acuerdo, eldiario.es, Yorokobu, La Marea, El Confidencial, The Objective … son sólo un ejemplo. Muchos de ellos están teniendo una buena acogida por parte de los usuarios y entre todos ellos suman millones de usuarios únicos. En algunos casos cuentan historias que no se encuentran en los grandes medios y experimentan con nuevas narrativas y nuevos modelos de negocio.
  2. El periodista nunca había tenido tantas herramientas para contar historias, para aprender, inspirar, informar, contactar con la fuente y compartir los contenidos. Contamos con nuevas herramientas para experimentar con la visualización de datos y el uso de diversos formatos interactivos que nos permiten hacer más atractivos nuestros contenidos.
  3. Podemos llegar a públicos que consumen la información a través de agregadores de contenido y de redes sociales. Se abren nuevas posibilidades de hacer llegar nuestros contenidos a la audiencia sin depender de costosas rotativas.
  4. Se hace más necesaria la existencia del periodista. Aunque los periodistas ya no son los únicos guardianes y creadores de la información su control de calidad, verificación, filtrado y contextualización para aportar valor añadido intensifica.
  5. Es un buen momento para reinventar los modelos de negocio. El talento digital atrae rentables oportunidades en otros ámbitos, ¿por qué no en el periodístico?. Las formas de monetizar la producción de la información son variadas, compatibles y se pueden combinar, como la organización de eventos, conferencias, consultoría, asociación a cambio de ventajas, venta de servicios, aplicaciones, CMS, de productos a través de plataformas e-commerce y de contenido de calidad. También crece el crowfunding.
  6. Están llegando grandes inversores los medios como, por ejemplo, en Estados Unidos, empresarios como Pierre Omidyar, fundador de Ebay y Jeff Bezos, de Amazon, que han comprado el Washington Post y First Look Media, respectivamente, y que además de capital aportan nuevas ideas de negocio.
  7. Las nuevas tecnologías que justo se abren camino nos plantean un reto excitante. El Bigdata, la wearable technology, la TV interactiva, los drones, el periodismo immersivo, etc. pueden revolucionar las posibilidades de hacer periodismo y es alentador ver cómo adaptaremos los contenidos a estas nuevas tecnologías. La tecnología es nuestra aliada y no un enemigo.
  8. Se abren nuevas oportunidades laborales para los jóvenes que pueden emprender proyectos sin depender de una gran cabecera.
  9. Se siguen publicando reportajes de investigación. Además para recuperar la credibilidad perdida se vuelve a apostar por el periodismo de datos, muy necesario en un mundo en el que prevalece la sobreabundancia de información y en el que se hace necesario dar sentido a lo que acontece.
  10. El papel no muere, se reinventa, aunque la apuesta es por lo digital. Surge una nueva prensa que mezcla proyectos digitales con nuevas publicaciones en papel. Además, el tráfico de los medios de comunicación desde el móvil ya representa más de una tercera parte del total. Y va en aumento. Al igual que el papel, la web no morirá, se descompone en apps, diseños responsive y contenidos desmenuzados en las redes sociales.
  11. El marketing de contenidos se presenta como una excelente oportunidad para periodistas en crisis. Las empresas demandan profesionales que sepan moverse entre las estrategias, las redes sociales y los contenidos virales. Muchos periodistas que se han quedado en paro empiezan también una nueva vida como colaboradores freelance para diversos medios y funcionando como su propia empresa.
  12. Sin optimismo, no existe el éxito. Los muros de lamentos no nos permiten reinventarnos. Donde hay crisis, debe haber innovación. Una actitud abierta es crucial.

Una vez más, dar las gracias a toda la gente que se está sumando al #optidismo y que sueña como nosotros en una nueva edad de oro para una profesión que todavía tiene mucho que demostrar y que se presenta más necesaria que nunca.