Cómo usan Storify los medios de comunicación
Con más de 3 millones de usuarios únicos a principios de 2013, la herramienta de curaduría de información Storify va ganando adeptos entre los medios de comunicación.
A finales de abril, la popular plataforma lanzó Storify Business, una opción de pago dirigida a periodistas, blogueros y agencias de publicidad. Por menos de 100 dólares al año te libras de la publicidad, puedes crear historias privadas y tienes más opciones de personalización y soporte para mejorar el posicionamento de tus creaciones en los buscadores.
Unos meses antes también anunciaron Storify Vip pensada para los medios de comunicación y que ofrece actualizaciones en tiempo real, apoyo técnico y algunas de la funcionalidades de la versión Business.
Este acercamiento a los medios de comunicación es otra prueba de la bonita historia de amor que esta herramienta ha ido tejiendo con el periodismo a lo largo de su trayectoria.
Medios internacionales como ABC News, la CNN, The Washington Post, The Guardian y CBC News recurren a esta plataforma para agrupar todas las reacciones que los usuarios comparten en las redes sociales entorno a una noticia.
Dos buenos ejemplos de usos de Storify fueron los que realizaron ABC News y Houston Chronicle para seguir el terremoto que en 2011 azotó Japón con su posterior crisis nuclear.
La CNN también lo usó un año más tarde para recopilar algunas imágenes de Instagram sobre el devastador huracán Sandy que impactó duramente contra los Estados Unidos.
En ambos casos se recogieron las informaciones de los ciudadanos que reportaban los hechos de forma testimonial.
En 2011 los propios usuarios de este servicio web votaron que la mejor crónica del año contada con Storify fue la de los arrestros a periodistas en las acampadas del Occupy Wall Street de Josh Stears, que suma más de 23.000 visualizaciones.
El pasado 11 de setiembre, The Guardian también siguió la Diada de Catalunya recopilando los tuits que usaban las etiquetas #FreedomForCatalonia and #11s2012 y animaba a la gente que había participado en la marcha a mandarles tuits relatando su experiencia.
Hace 6 meses, la CBC la eligió para mostrar cómo el uso de los SMS ha cambiado nuestras vidas con motivo de los 20 años des del envío del primer mensaje de texto.
La BBC es el medio que más jugo le saca a Storify, según sus creadores, que ponen como ejemplo una historia muy musical publicada en febrero.
11 usos periodísticos de Storify
De estos ejemplos de usos de Storify y algunos más se desprenden las siguientes aplicaciones:
- Ofrecer coberturas en vivo de acontecimientos recopilando tuits, videos e imágenes compartidas sobre el tema en ese momento en la red, trabajando así la historia con la colaboración del público.
- Hacer el seguimiento de los comentarios de un hashtag utilizado en un momento determinado.
- Descubrir contenidos publicados sobre un determinado tema, ya que es un buen buscador de información.
- Hacer una selección de herramientas o ítems como recurso alternativo al listado tradicional.
- Recoger las opiniones de los lectores entorno a preguntas lanzadas previamente por el medio.
- Hacer cronologías visuales de efemérides o de contextualización de un tema pasado.
- Presentar entrevistas o conversaciones en tuits recopilando pregunta y respuesta.
- Hacer una selección de los artículos más vistos del año o de los hechos más relevantes de un período determinado.
- Dar una adelanto visual del tema del que hablarás más adelante para crear expectación.
- Ganar tráfico de referencia desde esta web hacia los artículos publicados en tu medio.
- Presentar carruseles de imágenes de un modo diferente con el formato de diapositivas.
Trabajar el fondo y la forma
Como cualquier producto periodístico digital a la hora de crear nuestra historia en Storify también hay que tener en mente las siguientes normas de presentación de la información:
- La historia debe tener una estructura (con división en secciones si lo requiere).
- La historia debe ofrecer profundidad y estar contextualizada.
- No basta con agregar contenidos literalmente en la historia. Tenemos que adjuntar materiales de apoyo.
- La historia tiene que utilizar técnicas de escrituras propias de la web (párrafos breves, estructura clara, subtítulos informativos, intertítulos, enumeraciones, etc.).
- Hay que priorizar los recursos audiovisuales.
Esta herramienta como muchas otras facilitan la tarea del periodista digital de contar las historias de forma diferente y a extender su relato en diferentes soportes contando con la voz del ciudadano, una interesante oportunidad que no hay que desaprovechar. Si todavía no tienes un perfil en Storify te animo a que lo trastees.
Estrategias en red para la transformación social
* por Marta Pulgar (comunicadora social, consultora y formadora en comunicación estratégica) y Marta Franco (periodista, bloguera y comunicadora digital)
Son muchas las experiencias internacionales y locales en las que la ciudadanía, a través de la creación de una identidad colectiva o de la suma de identidades individuales, usa estratégicamente las tecnologías y medios digitales buscando el cambio social.
En la revolución egipcia de 2011 el activismo en línea sin duda jugó un papel crucial en la organización de las protestas para derrocar al presidente Hosni Mubarak. Además de en La primavera Árabe, el Occupy Wall Street de Nueva York logró una amplia difusión a través de Twitter, como también lo jugó en Méjico el movimiento por la libertad de expresión #YoSoy132. Otro ejemplo lo encontramos en el movimiento estatal “15-M”, nacido y organizado en la red, el cual ha desarrollado hasta su propia red social libre y autogestionada, la comunidad N-1.
La llegada del “15-M” situó en el imaginario la idea de que juntos podemos cambiar las cosas y sirvió en la construcción de una red de solidaridad que ayudó a otros movimientos sociales como el de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) a ser más visibles. La campaña “Stop Deshaucios” se viralizó mucho en la red gracias a la grabación en vídeo de los primeros desalojos. Hoy la PAH cuenta con más de 24.766 seguidores en Facebook, más de 39.000 en Twitter, e innumerables visualizaciones en Vimeo y Youtube.
Los ejemplos de movilizaciones sociales que han convertido los medios sociales en espacios esenciales para recoger la indignación hacia injusticias y problemáticas se multiplican exponencialmente. Da buena fe de ello el recopilatorio de casos seleccionados por los alumnos de @redvolucionate en Cuando los responsables callan, hablan las redes sociales.
Internet es una herramienta de colectividad que puede comunicar y unir a masas con un mismo objetivo.
Más allá del “clicactivismo” o del “activismo de sofá”
El activismo no trata sólo de hacer “un clic”. Aunque pueda parecer más fácil atender la realidad en la pantalla del teléfono, no es posible transformarla pulsando el control remoto. Lo que sí es incuestionable es que la red ha sido un detonador para la revolución.
La tecnología está modificando las formas de organizar, ver y pensar el mundo. Vivimos una revolución social dónde los límites entre lo analógico y lo virtual se diluyen. El activismo digital abre nuevas oportunidades para influir en retos globales como la pobreza, la corrupción o la violación de los derechos humanos.
Como define Amnistía Internacional en Herramientas y sugerencias para un ciberactivismo eficaz, un ciberactivista es “alguien que utiliza Internet, sobre todo la blogosfera y las redes sociales, para difundir un discurso y poner a disposición pública herramientas que devuelvan a las personas el poder y la visibilidad que monopolizan empresas e instituciones”. En su último informe anual, también recoge que nunca, en sus 50 años de trabajo, habían vivido un año tan intenso en revueltas sociales y proyectos de cambio social como en 2012.
“La parte convulsa social es vista como una buena noticia, la calle toma el liderazgo, con Internet como protagonista”, afirma Emilio Lecuona, miembro de esta oenegé.
Y es que Amnistía Internacional, así como otras destacadas organizaciones como Greenpeace, llevan tiempo utilizando Internet como herramienta de sus campañas, convencidas que en un momento de crisis de las oenegés como el que se está viviendo, las estrategias TIC en el tercer sector pueden ser de gran ayuda.
Otras redes sociales no sólo son posibles, sino muy necesarias
Como demuestra la guía de social media para oenegés Sector 3.0, a través del análisis de algunos ejemplos de campañas solidarias, son muchas las formas en las que las redes sociales pueden resultar útiles para una causa. “Pueden servir para dar a conocer un proyecto concreto, concienciar a la sociedad, multiplicar el alcance de una determinada campaña, establecer relación con afectados o captar fondos y personas voluntarias”, listan.
Pero para explotar adecuadamente el uso de los medios sociales, tenemos que ser también muy conscientes de su parte negativa.
Geert Lovink, académico, activista y fundador del Instituto de las Culturas en Red, pública en su libro “What happens when Networks Are Without a Cause?” una crítica a este tipo de medios más allá de las connotaciones positivas que siempre se asocian al término “social”.
Lovink se pregunta hasta qué punto son estos medios una realidad social o comercial. Facebook, por ejemplo, es una plataforma electrónica todopoderosa que acapara y administra la identidad de sus usuarios. Wikileaks, entre otras voces, sostiene que las bases de datos de Facebook estarían aprovechándose con fines de espionaje. De hecho, tanto Facebook como Twitter son servicios centralizados: el contenido que sus usuarios publican allí no permanece en sus computadoras personales, sino en los bancos de memoria de esas empresas.
Es por ello que es importante tener en cuenta que también existen redes sociales alternativas no centralizadas que operan con el fin de generar debates y procesos creativos, manteniéndose al margen de la tentación de usar los datos de sus usuarios con fines comerciales (como Lorea, N-1 o identi.ca, entre otras). En el futuro es viable que redes sociales locales, dedicadas a aspectos culturales y nacionales específicos, le quiten territorio a Facebook.
Nuevas herramientas de acción ciudadana
Cada vez aparecen nuevas plataformas de acción ciudadana por Internet para impulsar lobbies o sumar peticiones, como MoveOn.org en los Estados Unidos, GetUp.org en Australia, y 38 degrees en el Reino Unido.
También encontramos la plataforma norteamericana Change.org, una web de peticiones ciudadanas, que ya suma 4 millones de usuarios únicos en España, más que LinkedIn y Twitter juntas y que, por ejemplo, en febrero recogió más de un millón de firmas a favor de la dimisión de Rajoy, tras destaparse el caso Bárcenas. Estas organizaciones nos ayudan a recordar que el gobierno es para el pueblo y no al revés, como afirma Jennifer Dulski, directora general de Change.org, en una entrevista en Expansión.com:
“El poder ya no está solo en manos de unos pocos. Gracias a las nuevas tecnologías, cualquier ciudadano puede llegar a cambiar el mundo”, subraya.
“Tecnología libre para la acción ciudadana. Del 99% para el 99%”. Así se define a sí misma Oiga.me, otra “plataforma activista de movilización distribuida, transparente, con software libre y sin ánimo de lucro”, como apuntan en su web.
Por otro lado, la comunidad ciudadana global online más grande del mundo es Avaaz.org, otra comunidad activista que, según sus creadores, acerca el poder y la voz de la gente a los centros políticos de decisión a nivel mundial.
Este tipo de recursos facilitan el surgimiento de un activismo más ágil y estratégico, en el que convergen modelos de acción convencionales e innovadores, donde cada vez más ciudadanos unen sus voces en plataformas organizadas y se movilizan en torno a problemas a nivel local, nacional y global para lograr un impacto.
Tecnologías móviles solidarias
Actualmente se pueden realizar pequeños actos de solidaridad desde cualquier lugar y en cualquier momento a través del móvil. Descargando, por ejemplo, alguna de las aplicaciones de esta recopilación de Canalsolidario se puede actuar a favor de una buena causa como apoyar la educación de niños en países en desarrollo o ayudar a personas afectadas por alguna enfermedad.
Territorio Creativo también destaca en el post “Una vaca en mi iPhone: apps para el desarrollo” algunas aplicaciones tecnológicas de alto valor social, en este caso pensadas para el desarrollo. Para estar al día en este tema es muy recomendable seguir de cerca al Laboratorio de Apps Sociales de App Date CO.
En este sentido, las iniciativas móviles relacionadas con la salud, por ejemplo, son una tendencia al alza. Un artículo en Mashable explora cuatro campañas móviles que están cambiando el cuidado de la salud en África: Praekelt Foundation, Health eVillages Salud, mHealth Alliance y Medic Mobile.
Incluso la herramienta menos pensada para estas causas como podría ser a primera vista Spotify se puede convertir en una plataforma de donaciones gracias a Listen to Help, un track en Spotify que, solo por escucharlo, produce una donación automática para ayudar a niños con problemas auditivos en países del Sur.
Estas herramientas demuestran que los avances en tecnología móvil ayudan a la acción ciudadana y también al sector del desarrollo mundial, facilitando el trabajo no solo al personal sobre el terreno, sino también a mejorar la salud, la educación, el gobierno y los servicios económicos a las personas que viven en países del Sur.
Las narrativas transmedia en el periodismo
Si os gusta seguir las tendencias en periodismo digital habréis oído que este será el año del Storytelling Transmedia. En el post “Un nuevo camino para la narración multimedia” vimos como las historias ya no están cerradas en un solo medio, sino que actúan como en una producción integrada. Ahora el relato se entiende como una experiencia de inmersión total y se cuenta a través de múltiples medios y con la participación de los prosumidores.
¿Pero qué criterios definen las Narrativas Transmedia y qué papel deben tener en el periodismo?
Primero de todo es importante definir qué es eso del Transmedia. Recientemente en un artículo publicado en Expansión.com sobre cómo explotar de forma 360º un producto audiovisual, Eduardo Prádanos, director del CSU Televisión social, Transmedia y nuevas narrativas audiovisuales, afirmaba que “por Transmedia se entiende la forma de contar una historia a través de varios soportes, donde todos cuentan para el relato final, y siendo los usuarios un elemento imprescindible a la hora de construir ese universo narrativo”.
Además, según Prádanos, cualquier proyecto Transmedia debe tener su propia ”Biblia Transmedia”, un documento que recoge los elementos narrativos y de diseño claves en las propiedades intelectuales, las reglas de engagement, las funcionalidades y técnicas a través de múltiples plataformas, así como una visión general del plan de negocio. Él mismo se ha encargado de traducir una guía de Gary P. Hayes, Product Development Manager Multi Platform en ABC TV Australia, y ofrece una plantilla para productores multiplataforma.
Los criterios del Transmedia
Si nos remontamos a los orígenes del concepto, el primero en hablar de Storytelling Transmedia fue el mediólogo estadounidense Henry Jenkins en un artículo publicado en 2003 en la Technology Review del MIT. Más tarde, en 2007 publicó, en su blog “Confessions of an Aca-Fan”, un decálogo de lo que consideraba que se podía definir como Narrativas Transmedia en un post titulado “Transmedia Storytelling 101”. Ya en 2009 en otro post, dividido en dos partes, “The Revenge of the Origami Unicorn” Jenkins definió los 7 principios fundamentales del Transmedia Storytelling:

7 conceptos del Transmedia Storytelling publicados en el blog de Henry Jenkins por el consultor Bud Caddell
- Expansión (Spreadability) vs Profundidad (Drillability): Se refiere a la capacidad de los ciudadanos para participar en la difusión de los contenidos multimedia mediante las redes sociales y en el proceso de ampliar su valor económico y valor cultural. La profundidad es la habilidad de penetración de una persona dentro de las audiencias hasta encontrar el núcleo duro de seguidores de la obra.
- Continuidad (Continuity) vs. Multiplicidad (Multiplicity): Las narrativas transmedia deben tener un sentido de la continuidad a través de todas las plataformas en las que se expresan para ser coherentes y creíbles pero a la vez deben seguir una lógica de multiplicidad para que los consumidores disfruten de narrativas alternativas aparentemente incoherentes respecto al mundo narrativo original.
- Inmersión (Immersion) vs. Extraibilidad (Extractability): La inmersión es la capacidad de los consumidores de entrar en mundos ficticios, mientras que la extraibilidad es coger algún elemento de ese relato de ficción y llevarlo al mundo real, por ejemplo, a través de los gadgets (juguetes, videojuegos, etc.) con los que podemos crear nuevas historias.
- Construcción de mundos (Worldbuilding): La creación de un mundo que puede soportar múltiples personajes e historias a través de múltiples medios de comunicación. El concepto de la construcción del mundo está estrechamente vinculado a los principios de inmersión y extraibilidad, ya que ambos representan formas para que los consumidores participen de manera más directa con los mundos representados en las narraciones.
- Serialidad (Seriality): La nuevas narrativas siguen la tradición de la industria cultural del siglo XIX pero no se organizan en una secuencia lineal en un solo medio, sino que se dispersan a través de múltiples plataformas y se ofrecen fragmentadamente para que las partes pueden ser consumidas dentro de cualquier orden mientras se va desplegando la historia.
- Subjetividad (Subjectivity): Responde al interés de los lectores de comparar y contrastar las múltiples experiencias subjetivas de los hechos que se consigue por la presencia de muchas perspectivas y voces diferentes (muchos personajes e historias).
- Realización (Performance): La habilidad de las narrativas transmedia de convertir el fan en una parte de la narrativa. Describe el papel de los prosumidores dentro de la narración como creadores de una parte del relato, dándole continuedad o bien con una historia paralela, expandiendo así esos mundos narrativos.
El periodismo es transmedia por naturaleza
Es cierto que hasta ahora el Transmedia ha tenido más asiento en la esfera del entretenimiento y la ficción, pero el periodismo cumple muchos de esos criterios definidos por Jenkins y creo que debe ser uno de sus precursores si quiere sobrevivir. Al fin y al cabo el propósito de una noticia Transmedia es informar a los lectores de la mejor manera posible usando una combinación de medios, algo que no debería asustar, ya que la publicación en Internet ofrece los recursos para armar texto, audio, video, e imágenes en un paquete de cobertura global.
No hay que inventar nada que no se haya hecho con anterioridad en otros contextos, solo falta poner todos los ingredientes juntos en una misma historia y pensar en la mejor manera de contarla, aprovechando las potencialidades de cada medio en beneficio del relato.
Así pues, no se me ocurre una industria mejor que la del periodismo para cumplir los dos requisitos esenciales de la Narrativa Transmedia: contar una historia a través de varios medios y abrir la participación de las audiencias en la construcción de ese mundo narrativo.
Carlos A. Scolari, doctor en Lingüística Aplicada y profesor en comunicación, así lo ratifica en su blog Hipermediaciones.com:
“El periodismo cumple las dos principales condiciones que caracterizan a las narrativas crossmedia”
“Estamos en presencia de una historia que se cuenta a través de varios medios (web, RSS, blogs, radio, televisión, prensa impresa, etc.) y a su vez que está enriquecida con los aportes de los usuarios (blogs, comentarios, tweets, llamadas telefónicas, cartas al editor, etc.)”, relata este experto en nueva ecología mediática.
El fotoperiodista Kevin Moloney también da buen ejemplo de ello en el artículo “Transmedia Journalism in Principle”, que empieza con este pequeño manifiesto:
“Los periodistas necesitan encontrar el público a través de un paisaje mediático muy diverso en lugar de esperar a que venga a nosotros. Los días de la audiencia cautiva han terminado (…). Cuando simplemente reutilizamos la misma historia para diferentes (multi) medios, perdemos la oportunidad de llegar a nuevos públicos y de participar de diferentes maneras. ¿Por qué no utilizar esos medios diferentes y sus ventajas individuales para contar las diferentes partes de unas historias muy complejas? ¿Y por qué no diseñar una historia para difundir a través de diferentes medios como un esfuerzo único y coherente?…”
Paralelismos entre los principios de las NT y el periodismo
En su blog, Kevin Moloney también explica que si analizamos los criterios fundamentales del Transmedia Storytelling definidos por Jenkins, nos damos cuenta que muchos ya son propios de los medios de comunicación tanto en la antigüedad como en el periodismo digital actual. Si analizamos el criterio de expansión, por ejemplo, casi todos los medios de comunicación tratan hoy en día de aprovechar las ventajas de las redes sociales para multiplicar el impacto de sus noticias.
En cuanto a la profundidad, en el periodismo su aplicación estaría relacionada con el uso de los hiperenlaces de tal modo que ofrecieran otras visiones y complementos de la información relacionada dentro y fuera de las páginas propias del medio.
“La continuidad la lograríamos manteniendo una coherencia a través del enfoque editorial y del estilo”, añade el investigador.
Y si hablamos de inmersión, de subjetividad y de construcción de mundos, los periodistas tenemos una larga experiencia en construir imágenes mentales del mundo en los que nos informamos, narramos historias a través de los ojos de diferentes personajes implicados en el relato y exploramos un mundo complejo para describirlo de la manera más esclarecedora posible.
Finalmente, para Moloney, la extraibilidad en el periodismo podría responder a la idea de que la información que recibe el lector a través de sus fuentes de noticias cambia sus acciones cotidianas y lo compromete en la comunidad. “No hay que olvidar que una de las finalidades del periodismo es inspirar al público a la acción y a la participación en la democracia”, sentencia.
En su tesis “Porting Transmedia Storytelling to journalism (2011)”, Moloney también se pregunta sobre qué historias se prestan más al relato Transmedia y concluye que son las historias de investigación a más largo plazo las que se pueden aprovechar más de las Narrativas Transmedia, “aunque las historias cortas e inmediatas también pueden ser exploradas en un proyecto más amplio y se prestan mejor para ser contadas en un medio u otro”.
Además ofrece un enfoque interesante al papel del periodismo participativo, imprescindible en la Narrativa Transmedia, al subrayar que mediante la adopción de técnicas de narración Transmedia, los periodistas también pueden conectar con los fans y darles una razón para comprar. “Una vez conectados, los fans se vuelven públicos más informados y la columna vertebral de una democracia funcional”, argumenta.
Detrás de su tesis queda claro pues que el Trasmedia coincide en gran parte con las entrañas del periodismo digital, que busca contar una historia de distintas maneras y en multiformato, contando con la participación de unos lectores que se convierten en una parte activa durante el proceso de creación de esa historia y tras su publicación.
El newsgaming, un ejemplo de Transmedia en periodismo
En este mismo sentido, Carlos A. Scolari, en su libro “Narrativas Transmedia. Cuando todos los medios cuentan” –de lectura más que recomendada– también dedica un capítulo a explorar el territorio de la prod
ucción periodística desde una perspectiva transmedia y rescata el concepto del “newsgaming”, usado para los casos en los que los relatos informativos confluyen con los videojuegos. Sería algo así como valerse de las dinámicas de los juegos y de simulaciones para expresar un mensaje.
En el post “Newsgames (o el juego de la información)“, Scolari destaca algunos ejemplos de videojuegos informativos desarrollados por Newsgaming.com. A mi, también me gusta especialmente el juego del reciclaje creado por el infografista Chiqui Esteban y publicado en Lainformacion.com. También encontraréis muchos otros ejemplos en el artículo “Newsgames: Con la información sí se juega“, de la periodista Eva Domínguez, publicado en el “El Cuarto Bit“, el blog que tiene la consultora en nuevos medios en LaVanguardia.com.
Las infografías interactivas, otra estrategia lúdica
Según Scolari, otra de las categorías que incluye el mundo del newsgaming es la formada por las infografías interactivas “sobre todo las que permiten al usuario cambiar las variables para observar los resultados sobre el sistema o comparar datos o las que nos permiten tener una visión general de un conjunto textual”.
Para el experto, este tipo de recu
rso periodístico se puede entender como una forma de Narrativa Transmedia “ya que se presentan como una extensión interactiva de los relatos periodísticos y hacen vivir al lector en primera persona una sensación de inmersión”.
Como ejemplo, recupera la infografía How Different Groups Spend Their Day, creada por The New York Times en 2009, y que permite explorar cómo los americanos pasaron su tiempo en 2008, categorizando los datos según variables como la edad, raza, género, sexo, nivel de estudios etc.
También es muy interesante la personalización de datos que permite la infografía “The world at seven billion“, de la BBC (2011), sobre el crecimiento de la población mundial, entre muchos otros ejemplos.
Sea a través del newsgaming o de otras fórmulas todavía por desarrollar, actualmente el periodismo está necesitado de innovación, así que experimentar con las Narrativas Transmedia puede ser un camino inteligente para diferenciarse de una competencia feroz, de estrechar vínculos con sus audiencias y de explotar nuevos modelos de negocio.
Si el relato de hoy es Transmedia, el periodismo no puede ignorarlo.





